Certificado de apto físico

¿Es realmente necesario y útil el “Apto escolar” que se le exige a niños, niñas y adolescentes para realizar actividad física en el ámbito escolar como lo conocemos hasta ahora?

Desde Cipre hemos formado una opinión conjunta al respecto basada en investigaciones, estudios y consensos entre varios expertos y queremos compartirla con ustedes, dándoles la posibilidad de averiguar sobre el tema a ustedes mismos, sacar sus propias conclusiones y generar opiniones propias al respecto.

Cada año, con el comienzo del ciclo lectivo, desde los distintos establecimientos educativos se pide de forma obligatoria a niños, niñas y adolescentes (NNyA, así abreviaremos este conjunto a lo largo de la nota) que presenten un Certificado de Apto Físico como requisito fundamental para poder realizar actividad física.

Es en este momento donde surgen algunos de los puntos cuestionables de la exigencia de este Apto Físico. Desde la relación médico/a-paciente en la solicitud debido a la creencia arraigada de que es “simplemente firmar un papel y listo” hasta las interminables corridas al médico, la realización de estudios, largas esperas, trámites administrativos, entre otros malabares que los padres deben coordinar para acompañar a sus hijos. Sumado a esto, el colapso del sistema de salud primaria que se ve atestado de NNyA en búsqueda de este famoso certificado.

Y surge la pregunta, es realmente todo esto útil y necesario para cuidar a nuestros NNyA?

¿Sigue siendo esta la mejor herramienta para acercarlos al sistema de salud y generar con ellos las estrategias de prevención y cuidado personal adecuadas?

Beneficios de la Actividad Física

En Cipre, como equipo, siempre apuntamos a concientizar sobre la importancia de los cambios en el estilo de vida en relación a la prevención primaria, avalando la recomendación de la OMS que indica que todos los NNyA de entre 5 y 17 años de edad deberían realizar un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada/vigorosa, con el objetivo de mejorar su salud y prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes tipo 2 y la hipertensión, entre otras. La actividad física debería ser en su mayoría aeróbica, complementándola con tres veces semanales de actividad orientada a fortalecer músculos y huesos.

Les comparto el link a una nota que escribió un miembro del equipo sobre la cantidad y calidad de actividad física que deberíamos realizar según nuestra edad para mantenernos saludables → https://ciprelasflores.com/?p=6265 (Nota “Movimiento” by el Lic en Kinesiología Federico Labollita).

Certificado innecesario, acompañamiento recomendado

La solicitud de constancias de salud para la práctica de actividad física escolar carece completamente de fundamentos científicos sólidos y se ha demostrado inefectiva en el cumplimiento de uno de sus principales objetivos: prevenir eventos fatales. 

Las estrategias efectivas para prevenir la muerte súbita apuntan a la implementación precoz y adecuada de maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar) ante un paro cardiorespiratorio. Por el contrario, no existe evidencia para recomendar la implementación universal de estrategias de rastreo sistemático de condiciones de riesgo previas a la realización de la actividad física por parte de NNyA. Las mismas conllevarían una proporción de resultados falsos positivos que superarían ampliamente a los casos de enfermedad. De hecho, los NNyA, una vez finalizados los controles pediátricos, mantienen un contacto muy escaso con el sistema de salud en una etapa en la que, justamente, los esfuerzos de la atención médica deberían focalizarse en el control del crecimiento y el desarrollo, en la implementación de prácticas preventivas y en la detección temprana de conductas y situaciones de riesgo. Por citar algunos ejemplos: la prevalencia de la obesidad en estas edades puede predisponer al desarrollo de diabetes tipo 2 o a problemas de abuso de sustancias, problemática a la que se encuentran muy expuestos y que deberían ser detectadas precozmente. 

Dentro del Control Integral de Salud buscamos promover una escucha amplia de los NNyA y la creación de ambientes amigables, con el fin de evitar que recurran a una consulta únicamente cuando se enferman.

Siendo fundamental el rol de las instituciones educativas en la promoción de la actividad física y la reducción del comportamiento sedentario prolongado, consideramos que estas instituciones deberían sumarse a adoptar una estrategia más efectiva a la hora de acercar a los NNyA al Sistema de Salud, como lo es el Control Integral Periódico.

Si logramos hacer un trabajo en equipo entre el Sistema Educativo y el Sistema de Salud podríamos conseguir muchos más y mejores resultados en lo referido al cuidado de la salud de nuestros NNyA, inculcándoles desde edades tempranas la importancia de la prevención primaria.

Por último, encontramos necesario recomendar la realización de controles periódicos de salud para NNyA que sean integrales, sobretodo en aquellos NNyA en los que el seguimiento pediátrico se termina. Generar hábitos de cuidado personal de la salud desde edades tempranas es una de las mejores estrategias de prevención que tenemos a nuestro alcance, siempre con el acompañamiento de un profesional idóneo (es aquí donde radica la importancia de generar vínculos sólidos entre médicos/as-pacientes, para promover la confianza y seguridad necesarias para abordar mejor cualquier estrategia o tratamiento que deba indicarse).

¿Cuál es tu opinión sobre este tema?

Podes contarnos lo que pensas en los comentarios, cualquier aporte para enriquecer esta información sera bienvenido ♥

Si te interesa este tema y queres informarte más al respecto, te comparto el link emitido por la Secretaría de Salud del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación → htpp://msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001749cnt-posicionamiento-solicitud-certificados-actividad-fisica.pdf

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